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miércoles, 13 de noviembre de 2013

TONI JIMÉNEZ, DEUDAS Y DOLORES

La primera vez que escuché a Toni Jiménez fue en directo, acompañado de su guitarra y su armónica, recuerdo haber cerrado los ojos y sentir como los mejores tintes americanos extraídos del country, folk y blues se colaban en mis oídos. La letra acompañaba la música, narrando una historia y aunque las comparaciones son odiosas, no pude evitar recordar al gran Quique González en sus mejores tiempos. 


Pero si suena bien en solitario, con banda lo hace aún mejor; sólo hay que escuchar su disco “Deudas y dolores” para darse cuenta del potencial musical que encierra. Toda una mezcolanza de sonidos y sensaciones que dejan un sabor muy dulce y te hacen querer volver a escuchar todas y cada una de ellas otra vez.

Te invito a sumergirte en sus canciones, a hacer un pacto con el diablo, hasta que no aguantes más y, si te superan las circunstancias, siempre te quedará la baza del truco de escapismo.

Toni compagina también un proyecto poético-musical junto a Olga Domínguez al que han bautizado como “Las deudas de Medea”, puedes verlo en directo como parte del cartel del Festival Acróbatas este 15 de Noviembre en el mítico L’Oncle Jack de L’Hospitalet de Llobregat.

lunes, 17 de junio de 2013

CaravanautoUr: LA ORILLA DEL MAR COMO ESCENARIO

En época de crisis, cuando cada vez más locales y salas cierran sus puertas y la música en directo (al menos la independiente) parece estar herida de muerte, surgen iniciativas hermosas como el CaravanautoUr, fruto de la generosidad de unos músicos, que lejos de rendirse siguen en la brecha armados con sus voces y guitarras.

Desde el 11 y hasta el 21 de julio, partiendo de las costas de Cádiz y con destinos todavía por fijar, cantando cerca del mar, al mediodía y al anochecer, podrás encontrarte con los incombustibles Manu Míguez, FranFernández, Julián Bozzo, Jesús Garriga y Dani Hare, luchando contra corriente, lanzando sus canciones desde la orilla como si fueran mensajes en botellas.

Escucharles quizás sea una forma de recordar que el azul del mar calma el frío y sirve como mano de una segunda persona a la que aferrarse, cuando todas las ciudades parecen el Bronx y escapar se hace necesario. Iniciativas como éstas te hacen creer que si faltan oportunidades lo mejor es crearlas uno mismo.

Tal vez este verano durante tus vacaciones te topes con esta particular caravana, si es el caso, párate unos segundos a escuchar, cierra los ojos y deja que la música haga el resto. Tal vez sientas como tuyos los kilómetros de asfalto recorridos, el olor a sal y por supuesto, las letras de las canciones que en ocasiones consiguen mover y crear mundos propios.


NOTA: La iniciativa fue idea original del cantautor Kino Maján. Para más información de rutas u otros: web, mail, facebook, twitter.

jueves, 4 de abril de 2013

RUBÉN FUENTES, EL MÚSICO QUE SE DEJÓ LA VIDA EN LA GARGANTA

Supongo que cuando alguien escucha música inconscientemente busca artistas que sean capaces de empatizar con él, que canten cosas cercanas, que narren su historia. Al menos a mi me pasa.

Rubén Fuentes es un artista que desde el primer momento que lo escuché puso música y letra a muchas de mis vivencias. Se convirtió en banda sonora necesaria, quizás porque cierto día yo también me fui, haciendo de tripas corazón, tal vez porque esas son las canciones que yo hubiera necesitado hacer y sin embargo no supe.


Su primer disco “La vida en la garganta” es un perfecto manual para liberar todo lo que te arde por dentro, con unas letras que canalizan y encierran todo lo que alguna vez quedó por decir. Con una producción cuidada y una calidad musical envidiable, este disco consigue removerte por dentro, tapando heridas mal curadas y abriendo huecos a la reflexión y la esperanza. Otro claro ejemplo más de que la música puede convertirse en un bálsamo para el alma. Actualmente se encuentra inmerso en la grabación de un segundo disco en el que podrás encontrar temas como este: “Lágrimas de adiós”.

El jueves día 18 de Abril estará en el Dog&Roll Madrid, C/Palafox Nº3 a las 21.30, defendiendo sus canciones sobre un pequeño escenario en el que el sonido es perfecto porque se toca desenchufado, lo cual confiere una magia acústica y cercanía al público muy difícil de igualar en otros locales.

Así que si tú también tienes ganas de gritar “me he cansado”, has perdido alguna vez “el corazón y la cabeza” y sientes que le debes “la mitad de esta canción” a alguien, te invito a conocer a Rubén, a acercarte a su mundo y a sus canciones, a comprar su disco o a escucharle en directo. Te invito a sentir con su música porque las grandes emociones no cuestan mucho dinero.

jueves, 14 de marzo de 2013

PATRICIA FERNÁNDEZ, SIN MIEDO A VOLAR

Hoy quería presentaros a otra mujer y justo cuando me he puesto a escribir, se me perdieron las palabras para describir a Patricia Fernández. Quizás haciendo un esfuerzo las pueda encontrar escondidas allí donde tu voz pare el tiempo.

La de Patricia es sin duda una de las mejores voces femeninas que he tenido el gusto de escuchar en los escenarios, a esas horas cuando duerme la ciudad. Una voz con unos matices que te hacen bailar por dentro, cantando letras cercanas que puedes dibujar sin dificultad en tu cabeza.

Tal vez porque escucharla es similar a despegar, su disco se llama “Sin miedo a volar”. 


Un disco con diez canciones salvavidas, escritas desde el corazón y directas a él, trazando una línea recta, como si el disco hablara y te dijera:

- Y mírate, mírame. Y dime si no llegará otro amanecer. Simplemente quiero ser tu compañero de viaje y sonar en tus días grises.

Si vives, estás o pasas por Sevilla este viernes 15, tendrás la oportunidad de verla sobre el escenario de “La Estación” a las 22.00, acompañada del gran Manu Míguez, una combinación que sin duda te hará sentir que aún nos quedan razones para creer en la música. Porque digan lo que digan existe mucha vida (y calidad) más allá de lo que suena en las radios.

jueves, 7 de marzo de 2013

ÁNGELA BIEDMA, ARRITMIA

A veces todo conspira para que el río que es la música vaya a desembocar a tu mar. De casualidad y en un concierto de Manuel Cuesta, conocí a la mujer de la que quiero hablaros hoy en este blog. Ella se llama Ángela Biedma y es sevillana.

La primera canción que la escuché cantar fue “érase una vez” y recuerdo que me dejó impactado, supongo que porque reinventaba a todos esos personajes con los que hemos crecido, pero no sólo los reinventaba sino que en mi cabeza les puso nombre y apellidos y pude trasladarlos a mi día a día. Supongo que hacía tiempo que nadie conseguía dejarme con la boca abierta. Empecé a indagar en sus acordes y descubrí que sus canciones eran pura poesía, como esa poesía que te golpea en el estómago y te deja sin aire, poesía urbana y cotidiana, como la vida misma.

¿Quién no ha necesitado un manual de instrucciones para el olvido? ¿Quién no sufrió el desamor? En esos momentos, aunque tengas kilos de más, el alma se te hace pequeña de golpe. Todos te dan consejos (que seguramente no seguirás) y te intentas autoconvencer que todo va bien. Supongo que así se sentía ella cuando escribió “flaca” y es otra de las canciones que yo podría haber firmado en algún momento de mi vida y seguramente tú también.

Por toda esa conjunción de sentimientos que provoca escucharla, creo que no podría haberle puesto un título mejor a su disco: “Arritmia”; un disco que es todo arte, desde la portada hasta la tarjeta que lo acompaña que lleva escritos unos versos dedicados y únicos que te dedica. Un disco que os recomiendo conseguir.


El viernes 15 de marzo (que si miras hacia la luna estará en cuarto creciente) tendrás la oportunidad de escapar de esta humareda que es Madrid y verla en directo sobre el escenario del Libertad 8. Allí seguro te cantará un reggae y te contará cuales son sus votos.

jueves, 21 de febrero de 2013

FRAN FERNÁNDEZ, LOS AFECTOS SECUNDARIOS DE LA MÚSICA

Cuando comencé a escuchar cantautores tenía en el disco duro cuatro o cinco canciones sueltas que iba consiguiendo por Internet. Recuerdo que una de esas canciones era “travesía”. Fue la primera vez que escuché a Fran Fernández y supe que no sería la última.

Mi seguimiento hacia él fuera meramente digital, pues cometí el error de  tardar algunos años más en decidirme a acudir a alguno de sus conciertos y, cuando por fin lo hice, quedé tan impactado que tardé algunos días en describir lo que había vivido, recuerdo que me sorprendió enormemente que fuera capaz de hacer corear a todo el Libertad 8 “oleándote” donde casi podías notar que la música era una ola y Fran la voz del agua que la llevaba a tus oídos envolviéndote levemente. Músicos hay muchos, pero que sean capaces de transmitir sensaciones vívidas creo que muy pocos. Como pocas personas hay que sean capaces de hacer cantar a los viajeros que pasan por cualquier estación de metro, haciendo que estén fuera de control durante unos minutos, si la estación está en Madrid, donde nadie pierde un segundo, la anécdota pasa a ser hazaña.
La música en ocasiones es curativa, casi como un medicamento que nos podemos administrar en pequeñas o grandes dosis, y cuando el bálsamo lleva como ingrediente principal la sensibilidad tendrá seguramente afectos secundarios en nosotros (que no efectos).  Uno de los afectos más comunes al escuchar a Fran, es la certeza de que ahora, en ese mismo instante, notarás que aquí hay una canción. Dejarás que mi frío te acompañe y acabarás pidiendo en cualquier bar sólo una más.

Fran es un cantautor atípico que afina la guitarra de una manera especial y que encima no usa seis sino doce cuerdas, con las que hace auténticas virguerías como el tapping, un recurso instrumental muy poco extendido en España por su complejidad en la ejecución. Este sábado 23 tienes la oportunidad de conocerlo, pues se subirá al escenario del Libertad 8 a las 22.30. Deseoso de cantarte y contarte historias, de hacerte vibrar en el asiento para hacerte ver que la vida, en realidad, simplemente es eso que pasa mientras te desnudas.

jueves, 14 de febrero de 2013

MANU MÍGUEZ, VOZ, TECLAS, CUERDAS

En ocasiones tengo la sensación de que a veces tan sólo somos como hojas secas en la acera de alguna gran ciudad. Otras parece que los aviones dibujan nuestro nombre en el aire.

Hay canciones que encierran historias, dentro de esas historias viven personajes y entre acordes suceden cosas mientras vas corriendo descalzo. Creo que Manu Míguez es uno de los mejores creadores de este tipo de canciones que conozco.

Dicen que los creadores no nacen, se hacen y creo que Manu fue de los que poco a poco se hizo, aprendiendo de los más grandes. Durante años podías verlo acompañando con su violín o piano a otros músicos, de la talla de César Rodríguez. Hasta que un día decidió que había llegado la hora de presentar sus propias creaciones.
Pero también hay que nacer, y Manu nació para la música, lo demuestra el hecho de que domina tres instrumentos: el violín, la guitarra y el piano, como si hacer melodías fuera una fiesta y le nacieran notas de los dedos en lugar de uñas.

Cuando sólo veo los restos del incendio y me siento totalmente fuera de casa siempre hay al menos diez canciones de Míguez que me trasladan a sitios en los que me gustaría estar, como viendo la luna un sábado, quizás desde una calle con el mismo nombre que el satélite.

Quién sabe, tal vez te pase como a mi y necesites escuchar alguna de estas canciones. Tal vez quieras dejarte mecer por una guitarra, un violín o un piano, una voz que llega dentro y la magia de la poesía hecha letra. En ese caso, te recomiendo que acudas el martes 26 de Febrero al Libertad 8, a las 21: 30, allí podrás escuchar historias tan hermosas como esta “segunda persona”.

jueves, 7 de febrero de 2013

MANUEL CUESTA, LA IDENTIDAD SECRETA DE LA CANCIÓN

Las ciudades están llenas de personas con identidades secretas, personas que por la mañana van de traje y corbata a trabajar y que por las noches puedes encontrar en cualquier café escribiendo o en cualquier bar cantando sobre un escenario. Yo mismo puedo ser una de esas personas, en realidad poca gente de mi entorno común (salvo mis amigos) sabe que escribo. Es algo que llevo en silencio. Mi identidad secreta.

Y la música no es una excepción, hay músicos que por las mañanas van de corbata al trabajo y por las noches se enfundan su camiseta de concierto para preguntarse contigo cual es la auténtica teoría del caos. Hablo de Manuel Cuesta, sevillano afincado en Madrid, uno de los primeros cantautores que empecé a escuchar, el cual me recordó que por muy mal que nos vayan las cosas no todo está perdido si sabes a lo que aferrarte, quizás beberse a tragos tu risa en la Alameda sea una de esas cosas que nos salvan de la derrota y que Manuel canta alto al lado de uno de los más grandes de la canción de autor, Ismael Serrano. Porque Cuesta es un enamorado de su ciudad, esa Sevilla que huele a azahar y que no olvida nunca aunque esté lejos, cantándole con el salvavidas bajo el asiento, consiguiendo que hasta tú consigas echarla de menos, a fin de cuentas todos tenemos un sitio al que regresar para ser felices.

La poesía es una constante en sus letras, tal como demuestra “Bailando en una nube decartón”, cómo también son constantes las referencias musicales a los grandes como Leonard Cohen y su “Chelsea Hotel” o a los que ya se fueron como Elliot Smith. Nostalgia y agradecimiento en cada acorde.

Pero si en algo destaca Manuel Cuesta en es componer bandas sonoras de películas que ya han sido estrenadas, aunque estas ya tuvieran una banda sonora diferente, hablo por ejemplo de “Báilame el agua”, “Noviembre” y “El beso del arácnido”, canción esta última que tiene mucho que ver con el concepto de identidad secreta que antes mencionábamos.

Pero Manuel también tiene un lado solidario, siempre ayudando a los más desfavorecidos, es un habitual de conciertos y festivales benéficos, incluso estas navidades estrenó un villancico “Hay una luz” que se puede comprar en formato digital en distintas plataformas y cuyos beneficios van a parar íntegros a una ONG y que originalmente estaba dedicado a su hija.

Así que ya lo sabes, si piensas que a esta primavera no hay quien la entienda y tienes ganas de desatar el aire caminando hacia la utopía, dedícale un momento a su música o acude esta noche 7 de Febrero al Libertad8, donde se pondrá su disfraz de cantautor para hacerte olvidar las penas.

jueves, 31 de enero de 2013

JULIÁN BOZZO, IMPROVISACIÓN ALADÚRICA DE AUTOR

En la canción de autor es difícil encontrar personas que crean en la autoconstrucción. Que compongan desde la derrota y la conviertan en algo positivo. Hace bien poco conocí a una de esas personas que sÍ creen que hay que cantar a la esperanza, al camino por hacer, a la superación de los miedos y las dudas. Esa persona se llama Julián Bozzo, un autor con raíces uruguayas.

En una de esas heladas existenciales, en las que en las ciudades hace tanto calor que estás congelado por dentro, tuve la suerte de encontrarme con su "canción para el abrigo", que me recordó que siempre habrá alguien que al final cuidará de ti y que ese alguien muy probablemente serás tú mismo, una vez hayas aprendido en escuelas de nadie y hayas conseguido salir de casa y enfrentarte a tus propios miedos.

¿A qué te suena la palabra aladuría? ¿A batir de alas? ¿A cosas que vuelan? Lo realmente bonito e intrigante de ella es que cada persona le dará un significado una vez tenga el gusto de escuchar “Mundo Aladuría”, una preciosidad de arriba a abajo y que dará un nuevo rumbo a tus días grises. Se acabó el automutilarse con canciones lapidarias, la belleza y la poesía no sólo radican en situaciones dañinas que no fueron y pudieron ser, también se pueden encontrar en la certeza de que quedan muchas cosas por llegar. Y eso es precisamente lo que a mi me transmite la palabra “aladuría”.

Pero Bozzo es mucho más que un cantautor optimista al uso. Cada concierto es diferente porque surgen canciones sobre la marcha, que improvisa con dos o tres palabras e ideas que el público propone. Y ahí surge la magia, la aladuría otra vez, os puedo asegurar que he escuchado cosas trabajadas con muchísima menos calidad que lo que Julián es capaz de crear en cinco minutos. Para muestra te propongo escuchar “nos vamos a Neptuno” una canción que surgió al vuelo, cuando la indignación ciudadana rodeó el congreso de los diputados en busca de una sensibilidad diferente.

Si todavía no he conseguido convencerte o no he encontrado el argumento perfecto para que te detengas unos momentos a escucharle, te recomiendo que este viernes 1 de Febrero te pases por el Libertad 8, donde podrás formar parte de su mundo durante un ratito y donde quizás encuentres esas alas que no sabes donde perdiste. Comprueba tu mismo lo que se siente al combatir la pena y la rabia con el azul del mar y déjate mecer con las olas de un Madrid sin playa, al que seguro acudirán cientos de gaviotas.


jueves, 17 de enero de 2013

JESÚS GARRIGA, EL HIJO DEL SOL

Hablar  de Jesús Garriga es hablar de uno de los principales culpables de mi pasión por la canción de autor. No recuerdo cuando fue la primera vez que lo escuché, supongo que fue siendo adolescente y por casualidad, cuando cogía la guitarra y me dedicaba a cantar a voz en grito mientras veía grabaciones de conciertos que por aquel entonces emitía el ya desaparecido portal de música en directo Central Musical.

Y yo que siempre fue débil ante la poesía y las ganas de cambiar el mundo, descubrí en Jesús una mezcolanza de sensibilidad y conciencia social que me enganchó desde el primer momento. Porque hablar de Jesús es hablar de un músico comprometido: que puede cantar a los hombres del desierto (Sahara) y en contra de la violencia de género (Elena), al fin de mes al que llega por los pelos (Flaco) y a esa persona que le pidió que no llamase nunca más (Destierro de tu voz).

Tengo grabado a fuego el primer día que lo vi en directo, se hizo patente la confirmación de que era un músico de los pies a la cabeza y que había nacido para esto. Todo pasión en el escenario, todo garra, todo fuerza. Tres cosas que todavía lo definen a la perfección y que a día de hoy sigo encontrando en sus conciertos. Porque un concierto de Jesús es un salto hacia la paz, el segundero de un reloj que se para y detiene la ciudad. Su forma de tocar la guitarra y de cantar con su acento canario te atrapa desde el primer segundo e incluso consigue que sigas tarareando sus canciones cuando ya todo ha terminado y la ciudad recupera su ritmo frenético.

Jesús vive por, para y de la música, como demuestra su canción “Aunque fuera haga fútbol”, una canción que aún sin ser músico consiguió hacerme llorar la primera vez que la escuché. Una canción que muchos cantautores hacen suya y a los que sé de buena tinta emociona de una manera especial, porque así es Jesús, un tipo alegre y bonachón, que emociona igual a público que artistas y al que si conoces en persona no tardarás en querer como a un hermano. Yo así lo siento, y así lo sienten también muchos músicos con los que comparte escenario, porque la generosidad es una de sus facetas, siempre dispuesto a echar un cable a los que empiezan, siempre juntando arte y melodías. Siempre con una sonrisa cuando lo llaman “emergente”, a pesar de llevar quince años en la música, ser habitual de importantes salas de toda la geografía nacional y ser referente para tantos artistas. Ha sido seleccionado en multitud de certámenes, sin ir más lejos, en Diciembre de 2012 ganó el premio a la mejor letra por "Náufrago de luz" en el XIV Certamen Nacional de jóvenes cantautores de Elche. La humildad que destila lo convierte en un grande.

Por favor, si te lo encuentras por casualidad en cualquier ciudad cuídalo, mímalo y escúchalo atentamente. Si no te mueve nada por dentro es que no tienes corazón. Consigue cualquiera de sus dos discos (de los que hablaré en otras entradas de este blog porque merecen capítulo aparte) y escúchalos siempre que necesites un bálsamo para el alma. Él firmará un pacto contigo para fabricar castillos en el aire.


Este sábado 26 de Enero se da la casualidad de que tocará en Madrid en el Libertad 8 a las 22.30, allí te estará esperando, con una sonrisa, su guitarra y un puñado de canciones bonitas para compartir contigo. ¿Quieres detener la ciudad por un instante? Si la respuesta es sí, allí nos vemos.