En
un mundo tan rápido y fugaz como en el que vivimos, en el que no tenemos
tiempo para nada y vamos corriendo a todos lados, que alguien consiga engancharte con sus canciones,
haciéndote perder la noción del tiempo para disfrutar cada acorde y cada
estrofa no es nada fácil. Por eso, cuando ocurre, la alegría es doble.
A
mí esto me ha sucedido con Adriana Moragues, una joven cantautora sevillana que
ha dado un salto de gigante en los últimos años y no para de crecer con cada
nueva canción que compone.
Su timbre de voz es único y
no consigo encontrar nadie (ni siquiera haciendo memoria) con quien compararlo.
Resulta muy agradable de escuchar y acaricia las canciones con una tonalidad especial,
transmitiendo paz y sensibilidad a partes iguales, destaca también por ser
buena guitarrista. Sus letras, de corte poético, hablan del amor, del desamor y
de sentimientos que probablemente, todos hemos tenido alguna vez.
Recientemente ha grabado un
tema en estudio*, que puedes conseguir en varias plataformas digitales y con
cuyo precio simbólico tratará de financiarse un disco. Creo que es una forma
original de conseguir fondos y una alternativa al
crowdfunding.
Estad atentos a sus pasos,
porque seguro va a dar mucho que hablar en el futuro. Ojalá sus canciones
consigan aportaros tanto como a mí.
Cuando no hay nada que hacer, porque parece que
vamos de espaldas, es cuando más
ganas tengo de avanzar y de dibujar cometas en la ciudad.
Te confieso que tengo un plan para salvarnos y que esta
vez no pensaré en la derrota y dejaré
que sea el viento el que guíe mis
pasos. A pesar de que nuestra historia sólo fue un conjunto de bailes de salón, aún así vuelvo a amar aunque
me cueste recordar todo lo que fui antes de ti.
Supongo que inevitablemente
he cambiado, conocerte fue un regalo que me llevó a ser todo lo que soy después de ti.